Cuba: arrestan a pastor por predicar mensaje evangelístico en YouTube

Un nuevo hecho ha estremecido a la comunidad cristiana en Cuba, despertando preocupación tanto a nivel local como internacional. Lo que parecía una jornada normal de comunión espiritual y predicación terminó dando un giro inesperado, luego de una intervención policial que dejó más preguntas que respuestas. El pastor evangélico Rolando Pérez Lora fue detenido por agentes en la provincia de Matanzas, según informó su esposa a través de redes sociales. El arresto ocurrió en la vía pública, generando inquietud entre creyentes y seguidores. Horas antes de su detención, el pastor había realizado actividades de predicación en espacios al aire libre.
El caso del pastor Pérez Lora se suma a una creciente lista de detenciones y hostigamientos contra líderes religiosos en Cuba. Organizaciones internacionales de derechos humanos y de defensa de la libertad religiosa están siguiendo el caso de cerca y exigiendo información sobre las condiciones de su detención y los cargos que se le imputan. La esposa del pastor pidió oración a la comunidad cristiana mundial y solicitó intervención diplomática para proteger a su esposo.
La situación de la libertad religiosa en Cuba
El gobierno cubano mantiene un control estricto sobre las actividades religiosas en la isla. Aunque la Constitución cubana formalmente garantiza la libertad de religión, en la práctica las iglesias evangélicas y otras denominaciones no oficiales enfrentan restricciones significativas: limitaciones para construir nuevos templos, requisitos burocráticos para reuniones públicas, vigilancia constante a pastores, prohibición de transmitir contenido religioso en medios masivos y, cada vez más frecuentemente, detenciones por predicación callejera o digital.
Las iglesias domésticas, comunes en muchas partes de Cuba debido a la dificultad para construir templos, también son objeto de presión gubernamental. Organizaciones como Christian Solidarity Worldwide (CSW) y Open Doors documentan año tras año casos de pastores cubanos hostigados, multados o encarcelados por predicar el Evangelio.
El Evangelio en la era digital y los regímenes restrictivos
El pastor Pérez Lora utilizaba YouTube para llegar a personas que de otra forma no podrían escuchar predicación cristiana. Las plataformas digitales se han convertido en una herramienta vital para llevar el Evangelio a países con restricciones religiosas: Corea del Norte, China, Cuba, Irán, varios países musulmanes. Los regímenes autoritarios responden con leyes nuevas, vigilancia digital y, cuando estas herramientas no bastan, con detenciones físicas como esta.
Sin embargo, la historia muestra que ningún régimen ha podido detener completamente la expansión del Evangelio. La iglesia primitiva creció bajo el imperio romano. La iglesia rusa sobrevivió 70 años de comunismo. La iglesia china continúa multiplicándose a pesar de la persecución. Cuba no será la excepción: cada pastor encarcelado se convierte en testimonio de que el reino de Dios no se detiene por decretos humanos.
Lo que la Biblia anuncia sobre la persecución
Jesús advirtió: «Os echarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios» (Juan 16:2). Y prometió: «Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mateo 5:10). Cada hermano detenido por predicar el Evangelio recibe esa misma promesa que sostuvo a Pedro y a Pablo en sus prisiones.
El apóstol Pablo escribió: «Hasta el día de hoy padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija; nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos» (1 Corintios 4:11-12). Esa actitud de bendecir a los perseguidores es el sello distintivo del cristianismo auténtico.
Reflexión final
Oremos por el pastor Pérez Lora y por su familia, por todos los hermanos perseguidos en Cuba y en otras naciones donde predicar el Evangelio cuesta caro. Apoyemos económicamente a organizaciones que defienden la libertad religiosa y abogan por los presos de conciencia. Y, sobre todo, valoremos la libertad que aún tenemos en nuestros propios países: la usemos no para entretenernos, sino para proclamar a Cristo mientras es de día (Juan 9:4).









