«LA GENTE EMPEZÓ A MANIFESTAR DEMONIOS»: LO QUE OCURRIÓ EN TIMES SQUARE EL DOMINGO DE RESURRECCIÓN ES SEÑAL DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS

Miles se reunieron en el corazón de Nueva York para escuchar el evangelio. Lo que sucedió después sacudió al mundo cristiano y confirmó una verdad bíblica: cuando la luz brilla, las tinieblas se manifiestan.
En lo que ha sido descrito como uno de los eventos evangelísticos más impactantes celebrados en suelo estadounidense en años recientes, el pastor Mike Signorelli, de la Iglesia V1 en Nueva York, llevó a cabo un servicio masivo de Resurrección en el corazón de Times Square el pasado Domingo de Pascua. Miles de personas se congregaron en el icónico destino turístico mientras Signorelli proclamaba el evangelio.
Sin embargo, lo que ocurrió durante la predicación ha conmocionado al mundo cristiano. Según relató el propio pastor a CBN News en una entrevista con el periodista Billy Hallowell publicada el 10 de abril de 2026: «Estaba ahí para predicar el evangelio… Me subí y empecé a predicar. Y mi equipo regresó y me dijo: ‘Cuando acababas de empezar el sermón, había personas por todo Times Square que empezaron a manifestar demonios, y nuestro equipo de oración tuvo que orar por ellas, incluso personas que estaban en las orillas'».
Signorelli, conocido por su ministerio de liberación espiritual, afirmó que lo ocurrido fue «el poder de Dios» operando, y que al declarar el mensaje del evangelio, este se volvió «confrontacional para las fuerzas del mal». Durante el evento hubo testimonios de sanidades, personas llorando arrepentidas y profundas conversiones al cristianismo.
El pastor había hablado con CBN News la noche anterior al evento, explicando su motivación: «Vivo en Nueva York con mi familia, tengo dos hijas, y mi esposa y yo estamos tratando de ser luz en la oscuridad. Y por supuesto, Nueva York se está volviendo increíblemente oscura, ya sea por religiones falsas, brujería y… políticamente también vemos que es un lugar increíblemente oscuro».
Signorelli reconoció que hubo profundas preocupaciones de seguridad por realizar el evento en el corazón de la ciudad, pero declaró con convicción: «El lugar más seguro para mí es estar en la voluntad de Dios. Y si eso significa martirio, entonces me uno al coro de los mártires».
Esta no es la primera señal de avivamiento en el ministerio de Signorelli. Tras el asesinato del comentarista conservador cristiano Charlie Kirk el año pasado, su iglesia vio a 533 personas abrazar la fe cristiana en el primer domingo después del trágico evento. El pastor es autor del libro recién publicado «Fire Starters: Igniting Revivals and Sustaining Spiritual Awakening» (Encendedores de Fuego: Igniciendo Avivamientos y Sosteniendo el Despertar Espiritual).
Signorelli cree que el éxito del evento de Pascua fue una señal de que «Dios no ha terminado con Estados Unidos». A pesar de que las circunstancias se están oscureciendo, el pastor cree que la luz de los cristianos está brillando con más intensidad. Aunque vivimos en un «mundo post-cristiano», Signorelli ve destellos potenciales de avivamiento. «Fue increíble», dijo. «La gente lloraba. Estaban llorando».
Su equipo continúa recopilando testimonios de lo que sucedió, incluyendo a personas que buscan dar los próximos pasos en la fe, aquellos que encontraron sanidad y más.
«Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia» (Romanos 5:20)
Lo ocurrido en Times Square es un cumplimiento vivo de un principio espiritual que Pablo escribió a los romanos: «Pero cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia» (Romanos 5:20). Nueva York es considerada por muchos como la «capital del mundo», un epicentro de pecado, idolatría, brujería, relativismo moral y rebelión espiritual. Times Square específicamente, con sus pantallas masivas que promueven entretenimiento sexualizado, idolatría a celebridades y estilo de vida carnal, representa todo lo que el mundo ofrece.
Pero precisamente en ese lugar, el Espíritu Santo descendió con tal poder que demonios comenzaron a manifestarse involuntariamente en las personas que transitaban. Esto no es una anécdota espiritual aislada. Es un patrón bíblico que apunta directamente a los últimos tiempos.
Los demonios reconocen el poder de Jesús (Marcos 1:23-24)
Cuando Jesús comenzó su ministerio en Capernaúm, Marcos nos relata: «Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio voces, diciendo: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios» (Marcos 1:23-24).
Este es exactamente el fenómeno que ocurrió en Times Square. Cuando el evangelio de Jesús es predicado con poder y autoridad, los demonios no pueden quedarse callados. Se manifiestan porque reconocen su perdición inminente. Santiago 2:19 nos dice: «Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan». Los demonios tiemblan ante el nombre de Jesús.
En nuestros días, muchas iglesias han perdido esta confrontación sobrenatural porque han diluido el evangelio. Predicaciones motivacionales, mensajes de autoayuda y teología blanda no hacen temblar a los demonios. Pero cuando un hombre se para en Times Square y proclama el evangelio crudo y poderoso de Jesucristo crucificado y resucitado, el infierno responde.
«Tiempos peligrosos» y la manifestación demoníaca creciente (2 Timoteo 3:1)
Pablo advirtió a Timoteo: «También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos» (2 Timoteo 3:1). La palabra griega para «peligrosos» es «chalepoi», que también puede traducirse como «feroces» o «demoníacos». El mismo término se usa en Mateo 8:28 para describir a los endemoniados gadarenos que eran «feroces en gran manera».
Los últimos días se caracterizarán por una manifestación creciente de actividad demoníaca. Ya vemos los síntomas: aumento del interés en el ocultismo, brujería «aesthetic» promovida en TikTok, casas embrujadas como entretenimiento mainstream, adolescentes planeando rituales de sangre (como el reciente caso de los jóvenes que planeaban resucitar al tirador de Sandy Hook), y crecimiento exponencial de astrología y tarot entre millennials y Gen Z.
El velo entre el mundo físico y espiritual se está haciendo más delgado. Por eso, cuando el evangelio se predica con poder, lo invisible se hace visible. Los demonios que han estado oprimiendo a las personas quedan expuestos.
El derramamiento del Espíritu en los últimos días (Joel 2:28-29)
El profeta Joel predijo: «Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días» (Joel 2:28-29).
Pedro citó esta profecía el día de Pentecostés (Hechos 2:17), pero muchos teólogos creen que su cumplimiento completo se dará en los últimos días, justo antes del regreso de Cristo. Lo que está sucediendo en Times Square, en Irán (donde ex-musulmanes reportan sueños de Jesús), en todo el mundo — es el doble cumplimiento de Joel en nuestra generación.
Dios está derramando Su Espíritu de manera sin precedentes, y simultáneamente el enemigo está redoblando sus esfuerzos. Es guerra espiritual en su punto más álgido.
La urgencia evangelística del remanente (Mateo 24:14)
Jesús declaró una profecía clave sobre los últimos días: «Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin» (Mateo 24:14). La proclamación del evangelio — no la ausencia de él — precederá al regreso de Cristo.
Signorelli lo dijo con valentía: «El lugar más seguro para mí es estar en la voluntad de Dios. Y si eso significa martirio, entonces me uno al coro de los mártires». Esta es la actitud del remanente fiel en los últimos días. Apocalipsis 12:11 nos dice: «Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte».
Mientras la mayoría de iglesias occidentales retroceden, adaptan su mensaje a la cultura, o simplemente guardan silencio por miedo a ser canceladas, Dios está levantando un remanente audaz. Hombres y mujeres dispuestos a ir a los lugares más oscuros, a predicar el evangelio puro, y a confrontar los poderes demoníacos con el nombre de Jesús.
El avivamiento en medio del caos (Habacuc 3:2)
El profeta Habacuc clamó: «Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de la misericordia» (Habacuc 3:2).
Es precisamente «en medio de los tiempos» — los tiempos más oscuros — cuando Dios aviva su obra. Durante la tribulación venidera, Apocalipsis 7 describe una «gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas» (Apocalipsis 7:9) que se convertirán al evangelio. Pero aún antes de la tribulación, Dios está despertando corazones.
Las estadísticas confirman lo sobrenatural: después del asesinato de Charlie Kirk, 533 personas se convirtieron en una sola iglesia en un solo domingo. En Irán, el cristianismo es la religión de mayor crecimiento del mundo a pesar de la persecución. En China, millones se convierten bajo persecución comunista. En Times Square, demonios son expulsados mientras multitudes reciben a Jesús.
La gran apostasía vs. el gran avivamiento (2 Tesalonicenses 2:3)
Pablo advirtió sobre una «apostasía» antes del regreso de Cristo: «Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición» (2 Tesalonicenses 2:3). Estamos viendo esta apostasía: denominaciones enteras abandonando la verdad bíblica, iglesias celebrando el pecado, pastores negando la inerrancia de las Escrituras.
Pero Dios siempre mantiene un remanente. En los días de Elías, cuando el profeta creía estar solo, Dios le reveló: «He dejado siete mil en Israel, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal» (1 Reyes 19:18). Hoy también hay un remanente fiel, y está siendo revelado a través de eventos como el de Times Square.
Reflexión final
Queridos hermanos, lo que ocurrió en Times Square no es una curiosidad espiritual. Es una declaración cósmica. Dios está diciendo: «No he terminado. Mi evangelio sigue teniendo poder. Mi Espíritu sigue moviéndose. El infierno tiembla ante mi Nombre».
Vivimos en tiempos que exigen un cristianismo valiente, no uno cómodo. Un evangelio confrontacional, no uno diluido. Una iglesia que expulse demonios y sane enfermos, no una que entretenga a una generación que muere en su pecado.
Mateo 11:12 nos declara: «Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan». No necesitamos cristianos tibios en estos últimos días. Necesitamos cristianos violentos en oración, valientes en proclamación, y llenos del Espíritu Santo.
Cuando Jesús regrese, ¿nos encontrará como Signorelli —predicando en Times Square a pesar de las amenazas— o nos encontrará escondidos en iglesias confortables, con un evangelio neutralizado que ya no hace temblar a los demonios?
«Por tanto, lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas» (Mateo 10:27).
El Señor viene. La cosecha es grande. Los obreros son pocos. ¿Te unirás al remanente valiente?









