Punjab avanza en ley contra el matrimonio infantil y conversiones forzadas en Pakistán

El proyecto busca reforzar la protección de niñas, especialmente de minorías religiosas, aunque enfrenta resistencia de sectores políticos y religiosos.
Un comité de la Asamblea Provincial de Punjab aprobó un proyecto de ley orientado a combatir el matrimonio infantil y las conversiones forzadas, en una iniciativa que busca fortalecer la protección de menores en Pakistán. La propuesta fue examinada el 13 de abril por el comité permanente de gobierno local y desarrollo comunitario, tras haber sido promulgada provisionalmente por el gobernador Sardar Saleem Haider en febrero con una vigencia inicial de 90 días. Organizaciones cristianas y de derechos humanos han seguido de cerca el avance legislativo, especialmente porque las niñas pertenecientes a minorías religiosas son las principales víctimas de estas prácticas.
Cambios clave en la legislación
El proyecto plantea elevar la edad mínima para contraer matrimonio a 18 años tanto para hombres como para mujeres, reemplazando la ley de 1929 que establecía 18 años para los hombres y 16 para las mujeres. Además, tipifica el matrimonio infantil como delito, con penas que pueden alcanzar hasta siete años de prisión y multas económicas significativas para quienes participen en su organización, incluyendo padres, oficiantes religiosos y autoridades locales que faciliten estas uniones.
Conversiones forzadas: una realidad documentada
Diversos informes de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán y de organizaciones internacionales han documentado durante años casos de niñas cristianas e hinduistas secuestradas, convertidas forzadamente al islam y casadas con hombres adultos. Las estadísticas señalan que más de 1.000 niñas son víctimas de este patrón cada año en el país. Las víctimas suelen tener entre 12 y 16 años, y muchas no logran regresar a sus familias debido a un sistema judicial que en ocasiones favorece a los perpetradores cuando estos alegan conversión voluntaria.
Resistencia desde sectores conservadores
El proyecto enfrenta oposición de sectores políticos y religiosos que argumentan que ciertas tradiciones culturales y religiosas permitirían el matrimonio antes de los 18 años, dependiendo de la madurez física de las personas. Algunos partidos islamistas han calificado la propuesta como una imposición de valores occidentales contraria a la jurisprudencia islámica. Sin embargo, defensores de derechos humanos sostienen que la ley no contradice los principios coránicos sobre el matrimonio, y que su aprobación es esencial para proteger a niñas vulnerables.
Impacto en las comunidades cristianas
Pakistán cuenta con aproximadamente 4 millones de cristianos, la mayoría protestantes y católicos, que representan alrededor del 1.5 por ciento de la población. Esta minoría enfrenta múltiples desafíos, desde el sistema de blasfemia que ha llevado a numerosas detenciones hasta la marginación social y económica. Para las familias cristianas en aldeas rurales del Punjab, el riesgo de que sus hijas sean secuestradas y convertidas forzadamente ha sido durante décadas una preocupación permanente. La aprobación de la ley es vista como un paso necesario, aunque insuficiente sin un compromiso real de las autoridades locales para aplicarla.
El llamado bíblico a proteger a los vulnerables
Las Escrituras presentan reiteradamente la defensa del huérfano, la viuda y el extranjero como una obligación central del pueblo de Dios. El profeta Isaías declaró: «Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda» (Isaías 1:17). En el Salmo 82, Dios exhorta a sus jueces: «Defended al débil y al huérfano; haced justicia al afligido y al menesteroso. Librad al afligido y al necesitado; libradlo de mano de los impíos». La protección de la infancia, especialmente de las niñas en situación vulnerable, es presentada como un mandato espiritual antes que como una mera norma social.
Una mirada más amplia
La aprobación de leyes contra el matrimonio infantil y las conversiones forzadas no resuelve por sí sola el problema, pero envía un mensaje claro de que estas prácticas son inaceptables. Su éxito dependerá de la voluntad política para implementarlas, de la capacitación a las autoridades locales y de la participación activa de comunidades religiosas y civiles. Las iglesias cristianas en Pakistán han pedido oración por la protección de las familias y por el fortalecimiento de quienes trabajan para defender los derechos de los más jóvenes.
Una esperanza para las próximas generaciones
El avance legislativo en Punjab representa un paso importante para garantizar que las niñas pakistaníes — sean musulmanas, cristianas, hinduistas o de cualquier confesión — puedan crecer protegidas y en libertad. La carta a Santiago recuerda que «la religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo» (Santiago 1:27). Cada paso hacia la justicia para los más vulnerables refleja el corazón de Dios por su creación.









