Georgia aprueba ley que permitirá procesar penalmente a líderes religiosos por abuso sexual

El Senado del estado de Georgia, en Estados Unidos, aprobó por unanimidad un proyecto de ley que amplía la responsabilidad criminal de líderes religiosos implicados en casos de abuso sexual. La iniciativa, conocida como SB 542, busca cerrar una brecha legal que durante años permitió que algunos pastores o sacerdotes evitaran enfrentar cargos cuando se alegaba que las relaciones habían sido «consentidas» por las víctimas. La nueva ley reconoce explícitamente la asimetría de poder entre un líder religioso y los miembros de su congregación, y establece que esa asimetría invalida cualquier pretensión de consentimiento en las relaciones sexuales.
La aprobación unánime en el Senado del estado —con votos de ambos partidos— refleja el consenso bipartidista sobre la necesidad de proteger a los más vulnerables de los abusos de poder, incluso cuando esos abusos ocurren en contextos religiosos. El proyecto aún debía pasar por la Cámara de Representantes estatal antes de convertirse en ley.
El abuso de poder en contextos religiosos
El abuso sexual por parte de líderes religiosos es un fenómeno que ha generado escándalo y dolor en prácticamente todas las denominaciones y tradiciones religiosas. Los estudios psicológicos sobre el abuso de poder en contextos religiosos identifican varios factores que hacen a los creyentes especialmente vulnerables: la autoridad espiritual que los líderes ostentan, la confianza que los miembros de la congregación depositan en ellos, el ambiente de comunidad cerrada que puede inhibir las denuncias, y la tendencia a minimizar o negar los abusos para proteger la reputación de la institución.
El caso de las comunidades protestantes evangélicas en Estados Unidos ha recibido atención renovada desde la publicación de investigaciones periodísticas que documentaron patrones de abuso y encubrimiento en varias denominaciones. La Southern Baptist Convention, la mayor denominación protestante de Estados Unidos, ha enfrentado múltiples investigaciones sobre el manejo de casos de abuso sexual.
La ley como protección del vulnerable
La ley de Georgia es un ejemplo de cómo el Estado puede y debe intervenir para proteger a los más vulnerables, incluso cuando los abusos ocurren dentro de instituciones religiosas que gozan de protecciones especiales. El derecho a la libertad religiosa no incluye el derecho a abusar de los miembros de la congregación. Las instituciones religiosas que reclaman autonomía deben también asumir la responsabilidad de proteger a quienes confían en ellas.
Perspectiva bíblica
Jesús dijo con toda claridad: «El que haga tropezar a uno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar» (Mateo 18:6). La protección de los vulnerables no es opcional para la iglesia; es un imperativo del Evangelio. La ley de Georgia es bienvenida como una herramienta adicional de protección, y la iglesia debe apoyarla y complementarla con sus propios mecanismos internos de rendición de cuentas.









