El jefe de la policía de Irán amenazó a los manifestantes que confronten al régimen: “Les haremos lo mismo que a un enemigo”

El jefe de la policía nacional de Irán, Ahmad-Reza Radan, lanzó una dura advertencia contra cualquier persona que respalde a los adversarios de Teherán, en referencia a Estados Unidos e Israel. En declaraciones transmitidas por la televisión estatal, Radan afirmó que quienes se alineen con «los deseos del enemigo» ya no serán considerados simples manifestantes, sino enemigos del Estado. «Si alguien se presenta a favor del enemigo, no lo veremos como un manifestante, lo veremos como un enemigo», advirtió Radan, dejando claro que las fuerzas de seguridad actuarán con la misma dureza que contra combatientes extranjeros.
Las declaraciones llegan en un momento de creciente presión interna sobre el régimen iraní. Con el país involucrado en un conflicto militar activo con Israel y Estados Unidos, y con la economía golpeada por las sanciones y el impacto de la guerra, el descontento popular ha ido en aumento. Las autoridades iraníes temen que el contexto bélico actual pueda catalizar nuevas protestas similares a las que sacudieron al país en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini.
El movimiento de protesta en Irán: historia de resistencia
Irán ha experimentado múltiples oleadas de protesta popular desde la Revolución Islámica de 1979. En 2009, el Movimiento Verde surgió tras las elecciones presidenciales cuestionadas que dieron la victoria a Mahmoud Ahmadinejad. En 2019, protestas masivas por el aumento del precio de la gasolina fueron reprimidas violentamente, con cientos de muertos. En 2022, el asesinato de Mahsa Amini por la «policía de la moralidad» desató protestas que duraron meses y que el régimen calificó como la amenaza más seria a su estabilidad desde la Revolución.
El denominador común de todas estas protestas ha sido el deseo del pueblo iraní de mayor libertad, derechos para las mujeres, y una economía que funcione. El régimen ha respondido siempre con represión brutal, pero cada ciclo de protestas ha dejado una huella más profunda en la conciencia colectiva iraní.
El costo humano de la represión
Detrás de las declaraciones del jefe de policía hay personas reales: jóvenes universitarios, mujeres que se quitan el velo, activistas que simplemente piden libertad. Muchos han pagado ese deseo con cárcel, tortura o la vida. Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional han documentado miles de casos de iraníes encarcelados por sus opiniones políticas o por practicar su fe.
Perspectiva bíblica
Los creyentes en Irán son parte de una de las iglesias de más rápido crecimiento del mundo, a pesar —o quizás debido a— la persecución. Se estima que en las últimas décadas, cientos de miles de iraníes han encontrado a Cristo, muchos a través de sueños y visiones. La Biblia promete que «la sangre de los mártires es semilla de la iglesia». Oremos por el pueblo iraní que sufre bajo un régimen opresor, y por los creyentes que fielmente siguen a Jesús en uno de los entornos más hostiles del mundo. Dios escucha el clamor de los oprimidos (Salmos 9:12).









