
El primer ministro israelí asegura que, pese a los golpes militares, el grupo chií aún conserva capacidad ofensiva que preocupa a las comunidades del norte del país.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que el arsenal de cohetes y drones del grupo Hezbollah continúa representando un riesgo significativo para la seguridad del norte israelí, a pesar de las operaciones militares en curso.
Durante una reunión con el alto mando, Netanyahu señaló que, aunque las fuerzas israelíes han reducido considerablemente la capacidad del grupo, aún persisten amenazas clave.
“Aún quedan dos peligros principales: los cohetes de 122 mm y los drones. Esto requiere una combinación de acción operativa y tecnológica”, indicó.
Capacidad reducida, pero activa
Según el mandatario, las operaciones en el sur del Líbano han disminuido el arsenal de Hezbollah a cerca del 10% de su volumen inicial al inicio del conflicto.
No obstante, subrayó que ese remanente sigue siendo suficiente para generar preocupación entre los residentes del norte de Israel, especialmente en zonas cercanas a la frontera.
Las Fuerzas de Defensa de Israel mantienen operaciones tanto dentro de la denominada franja de seguridad como en áreas más al norte, incluso más allá del río Litani, en un intento por impedir la reorganización del grupo.
Tregua bajo tensión
El alto el fuego vigente, inicialmente pactado por diez días y posteriormente extendido, ha sido objeto de acusaciones mutuas entre Israel y Hezbollah por supuestas violaciones.
Mientras continúan los intercambios de ataques, Netanyahu insistió en que la presión militar es necesaria para evitar que el grupo reconstruya su capacidad ofensiva.
Escenario de conflicto prolongado
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, advirtió que el país podría enfrentar un escenario de guerra en múltiples frentes durante 2026.
El militar señaló que, desde el inicio de las hostilidades tras el ataque de Hamás el 7 de octubre, Israel se encuentra en una campaña prolongada que podría extenderse en el tiempo.
Advertencias al Líbano
Por su parte, el ministro de Defensa, Israel Katz, lanzó una advertencia directa al gobierno libanés, señalando que su postura frente a Hezbollah podría tener consecuencias graves.
“Si el gobierno libanés sigue respaldando a Hezbollah, el país enfrentará un escenario devastador”, advirtió tras reunirse con la enviada de la ONU para Líbano, Jeanine Hennis-Plasschaert.
Estas declaraciones se producen en respuesta a las palabras del líder de Hezbollah, Naim Qassem, quien rechazó cualquier posibilidad de negociación directa con Israel.
Violencia persistente en la frontera
En paralelo a las declaraciones, los enfrentamientos continúan en la frontera. Israel mantiene evacuaciones en varias aldeas del sur del Líbano, mientras se investigan incidentes como incursiones no autorizadas de soldados en zonas sensibles.
Según autoridades libanesas, la ofensiva iniciada en marzo ha dejado miles de víctimas entre muertos y heridos, incluyendo civiles y personal humanitario.
El conflicto entre Israel y Hezbollah sigue sin una solución política clara, con una tregua frágil y un escenario regional marcado por la incertidumbre, donde cualquier incidente podría desencadenar una escalada mayor.









