En Irán, donde seguir a Jesús puede costar la vida, una iglesia clandestina está creciendo

En el corazón de Irán, uno de los países más cerrados al cristianismo, está ocurriendo algo sorprendente.
Mientras el mundo observa las tensiones políticas y militares en Medio Oriente, una iglesia subterránea continúa creciendo en medio de la persecución.
Abandonar el islam para seguir a Cristo puede significar prisión, tortura o incluso la muerte, pero aun así miles de personas están abrazando la fe cristiana.
Lana Silk, presidenta de la organización Transform Iran, creció sabiendo que hablar de Jesús en su país era extremadamente peligroso.
Cuando era niña, solía compartir el Evangelio desde la parada de autobús hasta su casa… hasta que su madre la detuvo con una advertencia clara:
“En Irán no puedes predicar así. Eso puede costarte la vida”.
En las escuelas, los estudiantes eran obligados a repetir consignas como “muerte a América” y “muerte a Israel”. Lana recuerda que se escondía detrás de otras niñas para no repetir esas frases.
Pero uno de los momentos más impactantes de su vida ocurrió el día de su bautismo.
Mientras se preparaba, su familia recibió una llamada desde Irán:
su pastor había sido asesinado por causa de su fe.
Su prima entró corriendo y llorando dijo:
“Lo mataron”.
En medio del dolor, Lana afirma que sintió claramente en su corazón una voz que le decía:
“Quiero que recuerdes este momento. Esta es la clase de fe que implica el llamado sobre tu vida. No es necesariamente martirio, pero es una fe de todo o nada”.
El pastor Hormoz Shariat, fundador del ministerio Iran Alive Ministries, dice que esa valentía define a la iglesia iraní actual.
“Los creyentes en Irán están llenos del Espíritu Santo. Son valientes. Muchos están viviendo por Jesús y algunos están muriendo por Él”.
Según estimaciones de distintos ministerios cristianos, hasta un millón de creyentes podrían estar viviendo su fe en secreto dentro de Irán, reuniéndose en iglesias domésticas clandestinas para evitar la persecución.
Muchos de estos creyentes también afirman haber tenido sueños y experiencias espirituales que los llevaron a buscar a Jesús.
A pesar del riesgo constante, la iglesia sigue creciendo.
Y su testimonio recuerda algo poderoso:
La verdadera iglesia no depende de templos, libertad religiosa o reconocimiento del Estado.
Depende de corazones que están dispuestos a seguir a Cristo sin importar el costo.
📖 La Biblia dice:
“Pondré mi trono en Elam”.
— Libro de Jeremías 49:38
Muchos creyentes ven en esta promesa una señal de esperanza para el futuro espiritual de Irán.
🙏 Oremos por la iglesia perseguida y por todos aquellos que siguen a Cristo incluso cuando su vida corre peligro.
